|
El Puerto de Santa María esconde y muestra a la vez un patrimonio digno de cualquier famosa ciudad cultural. Para empezar, su plaza de toros, el Vaporcito o el Monasterio de la Victoria. La plaza de toros de El Puerto posee más de un siglo de antiguedad, fue construida en 1880, y tras Madrid y Valencia es la plaza de toros más grande de España.
Debemos destacar también el yacimiento del Aculadero, excavado en los últimos años del siglo XX, y que ha dado conocimiento de un asentamiento Paleolítico inferior arcaico. Por su parte, el yacimiento arqueológico de Doña Blanca, también excavado a fines del XX, y que ha puesto al descubierto restos de murallas, viviendas, un puerto fluvial y una necrópolis, pertenecientes a una ciudad fenicia cuya datación va de los siglos VIII al III a.C., algo que la sitúa como posiblemente una de las ciudades más antiguas de la Península Ibérica.
En este yacimiento se encuentra el Castillo de Doña Blanca, que fue llamado como tal porque, según cuentan, allí sufrió cautiverio doña Blanca de Borbón. Es una torre construida en el siglo XIV o XV para la vigilancia de la Bahía de Cádiz y que también fue usada, posteriormente, como ermita.
Asimismo, tiene que visitar la iglesia Mayor Prioral y que data parece ser de allá por el año 1486, cuando los duques de Medinaceli. En el año 1493 el templo ya se encontraba abierto al culto, aunque no estaba terminado. De esta primera etapa se conserva la fachada del Perdón, de estilo gótico tardío. Fue en el año 1671 cuando ya presenta una imagen terminada. El interior merece la pena visitarse.
El castillo de San Marcos se construyó a partir de una antigua mezquita islámica, que se transforma en iglesia fortificada en tiempos de Alfonso X El Sabio. En esta iglesia instala el rey Alfonso X su nueva Orden militar de Santa María de España, que pronto desapareció la quedar fundida con la Orden de Santiago. Las circunstancias de la construcción de esta iglesia-fortaleza quedaron reflejadas en las Cantigas de Alfonso X, y mucho más tarde, en 1823, en la obra de Fernán Caballero Un servilón y un liberalito, novela que queda ambientada en este viejo castillo-santuario.
Por supuesto, además de todo esto no debe olvidar dar un paseo en el Vaporcito que va de El Puerto a Cádiz, y viceversa, y que desde 1929 realiza este maravilloso trayecto por la bahía.
Estas son solo algunas de las cosas que hay que ver. Así que, reserve su apartamento, casa u hotel en El Puerto de Santa María. |